Más de 50 años de experiencia nos han demostrado que existen ciertas características que un candidato de AFS debe tener para que su experiencia de intercambio sea verdaderamente exitosa y enriquecedora.

Nuestra meta es ayudar al candidato a desarrollar estas habilidades durante su año de preparación y motivarlo a que continúe haciéndolo durante su año de intercambio, sin embargo es sumamente importante que el postulante se sienta identificado con estas características y esté dispuesto a desarrollarlas, es por ello que las mencionamos aquí:

Flexibilidad

El participante debe estar dispuesto a adaptarse a nuevas situaciones. De lo contrario, tendrá dificultades importantes en el país anfitrión.

Seguridad en sí mismo y capacidad para tomar iniciativas

Los candidatos que son seguros de sí mismos son capaces de manejar cambios drásticos y es por ello que están dispuestos a correr riesgos.

Disposición de aprender en distintos escenarios

El participante debe tener la capacidad de asimilar sus experiencias diarias en la escuela o lugar de desarrollo del programa y fuera de él, por pequeñas que éstas sean, en compañía de los miembros de su familia, amigos, su comunidad, sus profesores y compañeros.

Capacidad de tolerar situaciones confusas y ambiguas y, especialmente, de pedir consejos a otros

Introducirse a una cultura, una comunidad y un hogar nuevo conlleva situaciones que, al menos al principio, son confusas o ambiguas. Este tipo de situaciones o malentendidos pueden generar frustración, enojo y tensión. Por lo tanto, el candidato debe ser capaz de tolerar estas situaciones; y además, debe ser capaz de solicitar ayuda cuando la necesita y aceptarla cuando se la brinden.

Interés en otras personas, incluso aquellas que son culturalmente diferentes

Es muy importante que los participantes de AFS muestren respeto e interés por la gente de su país anfitrión. Deben, no solamente prestar atención a los otros, sino también responder adecuadamente para poder conocer sus valores.

Capacidad de lograr empatía

La empatía es la "habilidad de entender una situación desde el punto de vista del otro”. Las personas que han desarrollado la empatía son aquellas que se han esforzado por entender los factores culturales, sociales y psicológicos que influyen en otros.

Tener un criterio amplio, más coloquialmente, ser "mente abierta"

Las personas de “mente abierta” muestran destreza para tratar de entender y apreciar los valores y creencias del otro. Una persona con “mente abierta” no critica ni juzga a otros. Reconoce y respeta que los otros tienen su propia ideología, con ideas y estándares.

Capacidad de establecer relaciones y compartir sentimientos e ideas con otros independientemente de la edad, sexo, raza, religión, nivel socio-económico, etc.

El participante no necesariamente debe ser extrovertido, pero sí debe sentirse libre de actuar en la presencia de extraños y desconocidos, al igual que con amigos y parientes. El tener una actitud positiva y de aceptación ante los demás lo ayudará a desarrollar buenas relaciones interpersonales en país anfitrión.